La diabetes gestacional es la diabetes diagnosticada por primera vez durante el embarazo. En la mayoría de los casos desaparece después del parto, pero debe vigilarse cuidadosamente porque puede influir en la salud de la madre y del bebé.
Este artículo es informativo. Durante el embarazo, cualquier cambio de alimentación, tratamiento o seguimiento debe acordarse con el médico que controla la gestación.
¿Cuándo se hacen las pruebas de diabetes gestacional?
Las pruebas suelen realizarse en el segundo trimestre, pero pueden recomendarse antes si existen factores de riesgo: antecedentes de diabetes gestacional, obesidad, prediabetes, síndrome de ovario poliquístico o antecedentes familiares de diabetes de tipo 2.
El médico puede recomendar glucemia en ayunas, prueba de tolerancia a la glucosa u otros análisis, según el contexto. Si ya tiene resultados y no los entiende, una interpretación de análisis puede ayudarle a formular las preguntas adecuadas a su médico tratante.
¿Qué valores se vigilan?
Los objetivos glucémicos durante el embarazo son más estrictos que fuera de él y deben individualizarse. Por eso, no utilice los valores de otras personas como referencia. Importa el momento de la medición: en ayunas, antes de comer, una hora o dos horas después. Para conocer las diferencias entre los momentos de medición, consulte también la guía sobre glucemia en ayunas y posprandial.
Alimentación en la diabetes gestacional
El objetivo no es una dieta restrictiva, sino comidas regulares que eviten los picos de glucosa y aporten suficientes nutrientes para el embarazo. En la práctica ayuda:
- distribuir los hidratos de carbono a lo largo del día, en lugar de concentrarlos en una sola comida;
- proteínas en cada comida: huevos, pescado permitido durante el embarazo, carne magra, lácteos y legumbres;
- fibra procedente de verduras, frutas enteras y cereales integrales;
- evitar zumos, dulces con alto contenido de azúcar y tentempiés líquidos azucarados;
- actividad suave después de comer, si el obstetra lo permite.
Un plan nutricional personalizado resulta útil cuando hay que conciliar el embarazo, la glucemia, las náuseas, el horario de trabajo y las preferencias alimentarias reales.
Después del parto
La diabetes gestacional aumenta el riesgo posterior de diabetes de tipo 2. Por eso son importantes las pruebas después del parto y el seguimiento periódico. El estilo de vida, el peso, la lactancia, el sueño y la actividad física forman parte del plan de prevención a largo plazo.



