La tirzepatida es el principio activo de Mounjaro. En la Unión Europea, Mounjaro también está autorizado para controlar el peso en adultos con obesidad o sobrepeso acompañado de problemas de salud relacionados con el peso, junto con una dieta hipocalórica y actividad física. En Estados Unidos, la misma sustancia se comercializa para controlar el peso con el nombre Zepbound.
Este artículo explica principios generales; no determina si el tratamiento está indicado para usted. Para compararlo con la semaglutida, consulte Wegovy y Mounjaro: diferencias.
¿Cómo actúa la tirzepatida?
La tirzepatida activa dos receptores implicados en la regulación del metabolismo: GIP y GLP-1. Mediante estos mecanismos puede reducir el apetito, aumentar la saciedad, mejorar el control de la glucosa y favorecer la pérdida de peso cuando forma parte de un plan médico.
El medicamento no es una «inyección mágica». Los resultados dependen de la dosis, la tolerancia, la alimentación, la actividad física, el sueño, otros tratamientos y el seguimiento médico.
¿Para quién puede estar indicado?
Los tratamientos para controlar el peso suelen considerarse en adultos con obesidad o sobrepeso acompañado de enfermedades como diabetes de tipo 2, hipertensión, dislipidemia o apnea del sueño. La médica valora el IMC, el perímetro de cintura, los análisis, los antecedentes de pancreatitis, las enfermedades biliares, los tratamientos actuales y los planes de embarazo.
Si su objetivo es perder peso, puede empezar por una consulta de nutrición online o consultar la página sobre el tratamiento con Mounjaro.
Posibles efectos adversos
Como otros tratamientos basados en incretinas, la tirzepatida puede provocar síntomas digestivos, sobre todo al iniciar el tratamiento o aumentar la dosis:
- náuseas, sensación de plenitud o reflujo;
- diarrea o estreñimiento;
- vómitos o dolor abdominal;
- disminución del apetito, a veces demasiado intensa.
La dosis prescrita se aumenta gradualmente para reducir el riesgo de reacciones gastrointestinales. Avise pronto a la médica si aparecen dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, signos de deshidratación, síntomas de hipoglucemia o cualquier reacción grave. Los cambios de dosis deben seguir las indicaciones médicas. El dolor abdominal intenso o persistente requiere atención médica inmediata. La dificultad para respirar o la hinchazón de cara o garganta requieren ayuda urgente.
¿Qué pruebas y seguimiento pueden ser útiles?
Antes y durante el tratamiento, la médica puede controlar el peso, el perímetro de cintura, la tensión arterial, la HbA1c, la glucemia, el perfil lipídico y la función hepática y renal. Si tiene diabetes de tipo 2 o utiliza insulina o una sulfonilurea, debe valorarse con atención el riesgo de hipoglucemia.
En pacientes con factores de riesgo hepático puede ser útil evaluar la enfermedad hepática esteatósica metabólica, ya que la obesidad y la diabetes de tipo 2 suelen coexistir con la MASLD.
¿Tirzepatida o semaglutida?
La elección no depende solo del porcentaje medio de pérdida de peso de los estudios. También importan su perfil médico, tolerancia, enfermedades asociadas, medicación, disponibilidad y objetivos a largo plazo. Para entender las diferencias, lea la guía sobre semaglutida para perder peso.



